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1.- Definiciones
2.- Web
2.1.- Webs estáticas y dinámicas
2.2.- Herramientas imprescindibles
3.- Comercio electrónico
4.- Comportamiento del Internauta
5.- Buscadores y visitas
6.- Situación y expectativas en Internet
7.- El proyecto
7.1.- Elección de nombre y marca
7.2.- El Producto o Servicio
7.3.- El Interfaz
7.4.- El cliente busca
7.5.- El Valor añadido
8.- Publicidad y Promoción
9.-Lo que NO debemos hacer
9.1.- Ejemplos Webs comerciales
9.2.- Ejemplos de Webs anticomerciales

Contacto. El cliente encuentra nuestra Web.

Aquí es donde empezamos a dar esa primera impresión tan importante, y en función de ella se creará la imagen de nosotros que más le convenga.

En este caso debemos de llamar su atención para hacer que, al menos, muestre interés por seguir en nuestra Web, que es nuestra tienda virtual.
El cliente sigue navegando cuando ve precios atractivos, productos muy buscados o los productos que busca, Información que le ofrezca un valor añadido a la compra en ese sitio, Novedades. Cualquier tipo de propuesta que incite a que, al menos, el visitante siga viendo la Web es válida.

Paseo por la Web. El cliente navega, curiosea y BUSCA.

En este caso debemos afianzar esa primera impresión, y ofrecer la imagen que queremos ofrecer. De esto se encarga todo el aspecto gráfico de la Web en primer término.

¿Qué busca el cliente?

El cliente busca producto, precio y servicio: datos concretos.
Pero sin saberlo, el cliente, además, necesita confianza.

Lo que vea a partir de ahora debe convencerle, al menos, que nuestra Web y nuestra oferta en general es digna de ser recordada.

Producto. ¿Qué?

Generalmente el cliente desde su punto de acceso a Internet dispone de infinidad de precios para comparar, y lo hará en la medida en que el artículo que busque sea homogéneo e idéntico en un punto de venta o en otro. Lo primero que buscará será el producto en nuestra oferta.

Debemos facilitar una navegación sencilla con herramientas de búsqueda, y ante la falta de búsqueda, siempre mostrarle los artículos más vendidos, puesto que para nosotros son los que más beneficio nos reportan, y sobre los cuales vale la pena hacer hincapié.

Precio. ¿Cuánto?

Sería recomendable que nuestros productos fuesen del interés del cliente, pero sería más recomendable que ofrezcamos unos buenos precios, porque generalmente, el cliente que busca en Internet lo que ya ha encontrado en el comercio convencional está asumiendo un coste de envío y una compra a distancia, lo cual supone una falta de confianza. ¿A cambio de qué?. En la mayoría de los casos, a cambio de un mejor precio.

Pero sería imperdonable, que teniendo el producto que el cliente busca, y un precio interesante, perdamos al cliente por no haberle dado facilidades para encontrarlo. Ese fallo es nuestro, al cliente nunca le debemos presuponer habilidades para el manejo en Internet.

Servicio. ¿Cómo, Cuándo y Donde?

En el momento que el cliente ha visto producto y precio, empieza una dura carrera para conseguir su confianza, y es el cliente el que nos va a guiar en esa tarea.

En primer lugar quiere conocer el proceso de compra, de envío y de entrega.

Evidentemente, cuantas más facilidades ofrezcamos al cliente, más confianza tendrá en nuestro comercio puesto que le ofrecemos una imagen más profesional, y también más probabilidades hay de que encontremos una fórmula que encaje con lo que él había pensado. Una vez más el cliente nos lo pone difícil, puesto que las formas de pago que más nos conviene generalmente es la que menos le gusta al cliente, y la forma de pago que elige el cliente es la menos conveniente para nosotros.

En ese sentido lo habitual es incentivar nuestra forma más económica, rápida y segura de cobre, el ingreso bancario, mediante un descuento en el precio final.
Recordemos que estamos ante un cliente que busca en Internet, de modo que da mucha prioridad e importancia al precio.

En este paso tenemos la oportunidad de ofrecerle al cliente una ventaja frente a otras ofertas, algo que normalmente no se espera: la financiación.